Tiempo estimado de lectura en Drupal

Drupal_LogoHace un tiempo me pidieron agregar, para un sitio hecho en Drupal, información sobre el tiempo estimado de lectura de los artículos ahí publicados.

No recuerdo las fuentes que me ayudaron con esto, pero sí recuerdo que fue bastante más fácil y simple de lo previsto.

A continuación el fragmento de código que calcula el tiempo estimado de lectura de un artículo:

<?php 
 $postContent = render($content); 
 $word = str_word_count(strip_tags($postContent));
 $m = floor($word / 200);
 $s = floor($word % 200 / (200 / 60));
 $estimado = $m . ' minuto' . ($m == 1 ? '' : 's') . ', ' . $s . ' segundo' . ($s == 1 ? '' : 's');
?>
<p>Tiempo estimado de lectura: <?php echo $estimado; ?></p>

Este fragmento de código puede incluirse en el archivo node.tpl.php del tema en uso. Dependiendo de la estructura del tema, se podría ubicar de modo que una futura actualización del tema no haga que se pierda la modificación, pero eso es algo que depende de cada tema, por lo que habrá que remitirse a la documentación correspondiente.

Espero que sea de utilidad.

Poda

naturalezaHace 3 o 4 años, más o menos, mi mamá hizo un curso/taller de jardinería. Dentro del temario había algunas clases dedicadas a la poda de platas y árboles.

Mi mamá creció en una casa con un jardín bastante grande, así que siempre estuvo en contacto con las tareas referidas al mantenimiento y cuidado de plantas, árboles y flores. Como suele suceder en estos casos, mi mamá fue aprendiendo de las cosas que su padre (mi abuelo) le iba contando y explicando.

Al llegar a las clases de poda mi mamá se sorprendió al encontrarse con que la forma y las técnicas de poda que ella había aprendido de su padre eran las correctas, estaban muy bien. Ella sabía según el tipo y tamaño de árbol (o planta) qué ramas y cómo podarlas, cómo hacer los cortes, con qué ángulo de inclinación; qué consideraciones tener según la edad, tamaño del árbol, etc.

Sobre el derecho al olvido

detener-el-tiempoEl derecho al olvido es un concepto activo, y no una cosa abstracta, que pretende borrar o modificar el pasado para de esa forma, modificar el presente y también el futuro.

Todos tenemos derecho a equivocarnos. Todos tenemos derecho a cambiar de pensamiento, de opinión, de forma de ser y de actuar. También tenemos derecho a cambiar todo lo que necesitemos y consideremos que nos permite crecer y avanzar. Tenemos derecho a cambiar cualquier cosa que antes hacíamos mal y que ahora ahora podemos o sabemos hacer mejor. Eso sí, debemos ser honestos y valientes para reconocer nuestros cambios, que antes procedíamos de una forma y que hoy lo hacemos de otra; de alguna manera reconocer y aceptar que con el conocimiento que tenemos hoy, antes actuábamos mal o de una manera equivocada.

Es sólo en ese contexto en el que podemos exigir ─y también recibir─ el derecho al olvido, el derecho a no ser juzgados ─o prejuzgados─ por cosas que hayamos dicho o pensado antes; en el contexto de la valentía y la franqueza: antes pensaba o creía tal cosa, hoy me doy cuenta que estaba equivocado: hoy soy distinto.

Empecé a morir en las cárceles de la dictadura

puzzle-argentina

Quiero transcribir una nota publicada en el diario Clarín del día 03/03/12. El artículo me impactó y está acá por dos motivos: compartirlo con más gente, y duplicarlo, para que sea más difícil que se pierda.

Por Daniel Molina, periodista y crítico cultural.

¿Puede un hombre estar huérfano de futuro? Esa imposibilidad marcó a los prisioneros políticos que pasaban de la picana y de la privación del sueño a meses de absoluto aislamiento, sin saber qué les esperaba. Algunos imaginaron una vida paralela para mantenerse en pie.

Nací muerto. Eran los 50 y mi madre fue fumando a la sala de parto. Al salir del útero no respiraba y no lograron reanimarme. Me descartaron. Por suerte, una tía estaba terminando su residencia en el mismo hospital y pasó por el quirófano. No sé qué método heterodoxo aplicó sobre mi cuerpo sin vida, pero logró que yo llorase: los pulmones comenzaron a funcionar. En las primeras horas de vida fui tan horrible que cuando me llevaron para que mi madre me conociera, sus primeras palabras fueron: “¿Eso es mi hijo?”.

Indique su destino

catch-meMe sorprende la liviandad con la que las máquinas expendedoras de boletos exigen (porque lo exigen, no es algo opcional) que uno indique su destino; ¡como si eso fuera tan fácil! Pudiendo utilizar frases como «hasta donde viaja», «final de su viaje», o cosas por el estilo, ellas se han empeñado en solicitar que «indiquemos nuestro destino», y no conformes con esto limitan la elección de nuestro destino a una serie de 10 o 15 localidades o estaciones, como si éstas pudieran englobar o abarcar todo nuestro destino. Veo difícil que «Floresta» pueda incluir «infortunio, felicidad, futbolista, amor, escritor, orador», por nombrar sólo algunos destinos que alguna persona podría tener —o añorar— para su vida. ¿Será acaso éste un artilugio del mismo destino y una forma de lograr nuestra indiferencia frente a semejante palabra o frase? Las personas desfilan indiferentes frente a las máquinas, y sin dudarlo señalan que su destino es «Villa Rosa», por ejemplo, y así vacían -inconscientemente- de sentido y contenido a la palabra «destino».

Algún intento de engaño creo que hay en todo esto. En otros idiomas hay palabras especiales para referirse al destino en tanto esa fuerza superior y desconocida que marca y señala el camino de nuestras vidas, y al destino en tanto la meta o punto final de un viaje. Por ejemplo en inglés se utiliza destiny para el primero de los casos y destination para el segundo. De esta forma, una máquina expendedora de boletos nunca le solicitará a alguien indique su destiny, sino que solicitará, por el contrario, que el usuario indique su destination.

Afortunadamente nos queda bajo la manga el artilugio del truco; del engaño. Indicarle a esta máquina que nuestro destino es «Colegiales», por ejemplo. Nosotros sabremos muy bien que ése no es nuestro destino, y que tampoco descenderemos en esa estación; pero la máquina creerá habernos engañado, se creerá conocedora de nuestro destino y nos dará nuestro boleto. Ambos habremos logrado lo que nos proponíamos, pero sin duda nosotros habremos ganado.

FLISOL 2015

logo_flisolEl sábado 25 de abril se llevó a cabo el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (FLISOL). Este año participé con una charla similar a la del año pasado: «Introducción a Ruby on Rails». Nuevamente fue muy grato ver el interés que la charla y la herramienta despierta en los participantes.

Alguien dijo que corregir un texto, hacerle algunas añadiduras, quitarle algunas partes y alterar un poco el orden, es una tarea que está más próxima al engaño que a la creación. Con esta introducción ─que sirve a la vez de confesión─ comparto la presentación que utilicé en el evento.

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